18/05/1811, Batalla de Las Piedras
Fue el primer triunfo de los revolucionarios sobre el poder español en América.
El Origen de la Revolución Oriental y la Batalla de Las Piedras
La Batalla de Las Piedras representa el hito militar más importante de la revolución en el Río de la Plata. Para comprender su impacto, es necesario analizar los acontecimientos políticos y sociales que transformaron una protesta de derechos sucesorios en una lucha abierta por la independencia.
El contexto histórico de la Revolución de Mayo
España había sido ocupada por los franceses, quienes tomaron prisionero al rey Fernando VII. Los invasores pretendían que se reconociera a José Bonaparte, hermano de Napoleón, como el nuevo monarca. Ante estos sucesos, la ciudad de Buenos Aires se manifestó fiel al rey legítimo.
En mayo de 1810, un grupo de patricios porteños se reunió en una Junta de Gobierno dominada por criollos. Debido al vacío de poder, decidieron sustituir al Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. En el Río de la Plata, estos hechos se conocen como la “Revolución de Mayo”. Lo que comenzó como una revuelta por los derechos de Fernando VII, se transformó en pocos años en una lucha por la independencia total.
La situación en Montevideo y el rol de José Artigas
En Montevideo, el gobernador Francisco Javier De Elío tomó una postura diferente. Reconoció la autoridad del Consejo de Regencia instalado en España y fue nombrado Virrey. A partir de ese momento, Montevideo pasó a ser la capital del Virreinato del Río de la Plata.
Por su parte, José Artigas se desempeñaba como capitán de Blandengues en el ejército español. Sin embargo, el 15 de febrero de 1811 abandonó dicho bando y viajó a Buenos Aires. Allí ofreció sus servicios a la Junta de Mayo. El caudillo conocía las necesidades del pueblo oriental y se ganó el respeto de los pobladores durante su cabalgata.
El Grito de Asencio y el levantamiento en armas
En los primeros días de abril de 1811, Artigas desembarcó en la costa de Paysandú. Tras tomar el mando del contingente revolucionario, instaló su cuartel general en Mercedes, Soriano. El pueblo oriental en pleno se levantó en armas para luchar por la libertad. Los locales llamaban «godos» a los españoles que apoyaban la autoridad virreinal.
La primera acción revolucionaria ocurrió el 28 de febrero de 1811 con el “Grito de Asencio”. Esta hazaña fue realizada por Pedro José Viera y Venancio Benavídez a orillas del arroyo Asencio. Este episodio se considera el comienzo de la Revolución Oriental. Poco después, en mayo, se concretaría el triunfo patriota. Artigas expresaba este ideal con una frase histórica:
«La causa de los pueblos no admmite, señores, la menor demora».
El camino hacia la Batalla de Las Piedras
Artigas reunió a las partidas sueltas de patriotas que se levantaban por todo el territorio para atacar a los españoles. Tres columnas de soldados orientales partieron desde diversos puntos, entusiasmados con la idea de la libertad:
- Primera columna: Al mando de José Artigas, salió desde Mercedes.
- Segunda columna: Dirigida por Venancio Benavídez.
- Tercera columna: Comandada por Manuel Francisco Artigas, salió de Maldonado.
Manuel Francisco evitó un combate con fuerzas realistas en Pando. El 17 de mayo, se incorporó a las fuerzas de su hermano en el Canelón Chico. Como venganza, los españoles saquearon la estancia de Artigas en el Sauce y le arrebataron 1.000 cabezas de ganado. Pese a esto, los patriotas avanzaron y triunfaron en pueblos como San José y Colonia.
La disparidad de las fuerzas militares
Al conocer el avance revolucionario, el Virrey Elío envió al capitán de fragata José Posadas con más de 1.200 hombres. Posadas llegó a Canelones el 12 de mayo, pero las fuertes lluvias y el frío detuvieron su marcha durante cuatro días.
El Jefe de los Orientales contaba con unos 1.000 combatientes. Aunque había paridad numérica, los dos ejércitos eran muy diferentes entre sí:
- El ejército español: Contaba con soldados profesionales y mejor armamento.
- El «Ejército Nuevo»: Una nominación consagrada por el historiador Agustín Verazza. Este grupo juntaba fuerzas voluntarias de diversos orígenes donde no marcaba la profesionalidad.
El ejército patriota estaba formado por blandengues desertores y el «vecinaje alzado». Además, tres grupos del ejército español cambiaron de bando a favor de los criollos en plena batalla:
- La caballería al mando de Rosales.
- El alférez Tort junto a los 20 soldados a su cargo.
- Un grupo de 135 presidiarios de la Ciudadela a quienes se les dio la opción de pelear.
El desarrollo del combate del 18 de mayo
La Batalla de Las Piedras comenzó el 18 de mayo a las 11 de la mañana. Los realistas pelearon con bravura, pero fueron arrollados por los orientales y obligados a rendirse al atardecer.
En la primera instancia, Posadas y sus hombres retrocedieron hasta una zona elevada para ganar ventaja estratégica. Artigas reaccionó rápidamente y ordenó una maniobra de pinzas:
- Columna izquierda: Caballería oriental al mando de Antonio Pérez.
- Columna derecha: Comandada por Juan de León.
- Retaguardia: La columna de Manuel Francisco Artigas cercó a los españoles por la espalda.
Atrapado y sin escapatoria, el ejército de Posadas se rindió de manera incondicional.
[ Retaguardia: Manuel F. Artigas ]
↓
[ Izquierda: A. Pérez ] → [ Ejército Realista ] ← [ Derecha: J. de León ]
↑
[ Fuerza Central ]
Clemencia para los vencidos y hermandad
La actitud de Artigas al finalizar el combate fue tolerante y compasiva. La profesora Ana Ribeiro destaca que había parientes y vecinos en ambos bandos, por lo que el sentimiento de identidad común aún persistía. El odio al español generalizado surgiría más adelante.
Por esta razón, Artigas pronunció la famosa frase “clemencia para los vencidos”. Luego, envió al padre Valentín Gómez a recoger el sable de Posadas y a dar auxilio médico a todos los heridos por igual.
Las armas utilizadas en el campo de batalla
Existía una enorme diferencia en el equipamiento de ambos bandos. Los españoles disponían de armamento militar moderno. Los revolucionarios, en cambio, contaban con unos pocos fusiles y dos cañones. La mayoría peleó con boleadoras y lanzas caseras construidas con hojas de tijeras de esquilar atadas a cañas tacuaras o ramas de árboles.
Importancia y consecuencias de la victoria
La Batalla de Las Piedras constituyó el mayor triunfo militar de José Artigas en la región. La trascendencia de esta victoria se reflejó en los siguientes puntos:
- Moral: Influyó positivamente en el estado de ánimo de todos los revolucionarios.
- Energía: Renovó las fuerzas de la campaña para continuar con la resistencia.
- Confianza: Les dio seguridad en sus propias capacidades militares frente al imperio.
- Reconocimiento: Artigas fue nombrado coronel por la Junta de Buenos Aires.
- Ascensos: Los oficiales que lucharon en la batalla también recibieron promociones militares.
Fuente: uruguayeduca.anep.edu.uy – YouTube: enlaces directos a fuentes
