LA POLÍTICA y EL MIEDO COMO PROPAGANDA

En épocas de elecciones es muy esperable percibir  expresiones políticas impregnadas con miedo, es  normal y nadie debería ofenderse porque un ciudadano tenga miedo o miedos electorales.-“El miedo es una sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario”. Es normal  tener miedo por algo que pasó y creen pueda volver a pasar, como también por algo que no pasó y creen que pueda pasar.

Sentir miedo sería normal cuando es propio,  lo  nefasto es cuando operan para imbuir ese sentimiento.

Vemos propagandas con el mismo hilo conductor “Imbuir Miedo”  al igual que declaraciones de actores políticos con la misma intención.

A fines de los 80 y parte de los 90 era frecuente escuchar operadores políticos de derecha hacer comentarios sobre la  izquierda de tal magnitud: “si tiene más de 2 hijos a uno se lo van a llevar a Rusia” “Si usted tiene 2 tractores  uno se lo van a sacar” “Su hijo va a estudiar lo que ellos dicten no lo que su hijo quiera” “Van a cerrar las fronteras como en Cuba” “si ganan no pasa un mes y tenemos otro golpe de estado”. Cientos de comentarios que se instalaron en decenas y decenas de ciudadanos que tomaron como propio miedos que les fueron instalados, inclusive renunciando  a sus reales necesidades.

Que separen a  tus hijos o que puedan coartar tu libertad,  son motivos más fuertes que una mejora salarial o reivindicación de otros derechos.

Esta estrategia tuvo mucho que ver en el continuismo de la derecha durante  la década del  90,  igual así y a su término fue necesaria la implementación del balotaje en 1999 para culminar el siglo XX sin gobiernos de izquierda.

El miedo electoral  es engañosamente eficiente pero exponencialmente nocivo para quien lo infunde.- En el año 2004 llegó el primer gobierno de izquierda, ahí es donde comienza el efecto boomerang, todos esos miedos que se alojaban en el imaginario se fueron transformando en audacia, en valor a medida que la situación socioeconómica  de muchos mejoraba.

Los otrora asustados mejoraban económicamente y accedían a derechos postergados, pero a medida que eso transcurría también racionalizaban que esos miedos habían sido falacias, miedos que solo se alojaban en el imaginativo. Con el transcurso de los días se sentían más y más empoderados.

Hoy la derecha representa una real amenaza para la izquierda ya que ostenta serias posibilidades de ganar el balotaje en noviembre de 2019, pero increíblemente  vemos a la izquierda cometer sistemáticamente los mismos errores que otrora cometieran sus adversarios, propagandísticamente hablando.

Cuando se infunde miedo y no se gana puede pasar que después operen para que algo de eso suceda, buscando cambiar miedos del imaginario a la realidad temiendo quedar en el olvido electoral por varias décadas. No es bueno ni antes ni durante ni después de una campaña utilizar esta metodología cuasi fanática, por no aplicar otro termino.

Estimados lectores, tengan presente que cuando desde las cúpulas envían el mensaje de sembrar miedo, desconfianza, intolerancia ellos se liberan de asumir compromisos.- Es mas fácil no tener que proponer y así no tener que convivir con promesas electorales incumplidas.

Si estás de acuerdo compartí el artículo, en una de esas logramos que se hagan propuestas que es una sana manera de lograr que asuman compromisos.

 

 

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