Santiago Chalar: El «Cantor de la Patria» que Conquistó Uruguay
Santiago Chalar, cuyo nombre real era Carlos Alfredo Paravís Salaverry, fue mucho más que un folclorista. Nacido en Montevideo el 25 de septiembre de 1938, este artista multifacético se destacó como médico, poeta, compositor, músico y cantante. Falleció el 21 de noviembre de 1994, pero su legado musical y humano perdura hasta hoy.
Adoptó el seudónimo de «Santiago Chalar» en homenaje a un amigo que murió en un accidente aéreo y a su apellido ancestral, un gesto que refleja la profundidad de sus vínculos personales.
Un Legado Artístico y Humano
La carrera de Chalar estuvo marcada por el éxito, acumulando numerosos premios, discos de platino y discos de oro. A pesar de su éxito, siempre mantuvo un fuerte compromiso social:
- Médico al servicio de la gente: Estudió medicina y se especializó en traumatología para complacer a sus padres. Trabajó en el Hospital Vidal y Fuentes de Minas, donde no solo curaba el cuerpo, sino también el alma de sus pacientes, cantándoles y tocando la guitarra para animarlos.
- Compromiso con su fe: Chalar fue un hombre de profundas convicciones cristianas. Participó activamente en la labor pastoral de su parroquia, dando charlas prematrimoniales junto a su esposa, Adela Martínez Graña, y sirviendo como Ministro extraordinario de la Eucaristía.
- Fundador del «Minas en abril»: Con el objetivo de recaudar fondos para el hospital, organizó este festival folclórico que se convirtió en un evento icónico del Uruguay, demostrando su capacidad para unir la cultura y la solidaridad.
La Música: Su Mayor Vocación
A pesar de su formación médica, la música siempre fue su verdadera pasión. Comenzó a estudiar guitarra a los 9 años y se enamoró del folclore a los 15, influenciado por la música de Atahualpa Yupanqui.
Su estilo se caracterizó por la autenticidad de sus letras, que narraban la vida rural y las costumbres cotidianas del hombre de campo, evitando la protesta política. Su repertorio abarcaba géneros como la milonga, la serranera y el valsecito criollo.
- Primeros pasos y consolidación: Grabó su primer disco en 1961, recibiendo premios por su interpretación. Aunque se dedicó a la medicina durante un tiempo, nunca abandonó su música, participando en festivales y eventos.
- El éxito en Minas: En 1974, al trasladarse a Minas para dirigir el hospital, retomó con fuerza su carrera artística. Sus discos se convirtieron en éxitos de ventas, y en 1985, el Ministerio de Educación y Cultura lo contrató para promover el folclore en todo el país.
- Un legado inmortal: A lo largo de su carrera, produjo cerca de 20 discos solistas y varias obras colectivas. Su muerte en 1994 a causa del cáncer dejó un vacío, pero su legado musical y su compromiso con la cultura uruguaya siguen más vivos que nunca. En 1999, sus restos fueron retornados a Minas, la ciudad que lo adoptó y donde su memoria es honrada.
Un Homenaje para el Recuerdo
Su amigo Santos Inzaurralde le dedicó unas conmovedoras palabras que capturan la esencia de lo que Chalar significó para su gente y para la ciudad de Minas:
«Bienvenido Santiago: ayer al mediodía los cerros comarcanos levantaron sus brazos, azufrados de marcelas, para estrecharte en ellos. Retornas como te fuiste aquella tarde de 1994. Las calles de Minas te ven pasar, custodiado por la caballería de la noble paisanada de la cual fuiste y eres parte…»