Cuando se habla de la cantidad de migrantes que recibe nuestro país, o la cantidad de Uruguayos que emigraron, generalmente el tema es abordado desde el número, pero poco se habla del penoso periplo que sufren muchos ciudadanos al intentar llegar al país de destino.

Hay que entender que migrantes hay  en todo el planeta, pero no todos pasan por la misma situación.- Hay rutas migratorias donde el ausentismo de los derechos humanos es total.

Seamos solidarios y consecuentes con nuestra historia, los emigrantes totales históricos de nuestro país al 2019 son porcentualmente superior al guarismo de emigrantes de PARAGUAY, CUBA, PERU, VENEZUELA, ARGENTINA o BRASIL en función a la cantidad de habitantes. Muchas veces la gran diferencia radica en las condiciones migratorias de algunos paises respecto a otros.

Hoy la sensación es que en Uruguay cada día hay más Cubanos, pero en realidad esto ya no es así, en lo que va del 2021 fueron más los que abandonaron nuestro país que los que llegaron, en los primeros 8 meses del 2021 ingresaron 1.816 y partieron 2.687 Cubanos.

Cuando Uruguay comenzó a ser un país objetivo para ellos, lo era por una cuestión de rápida obtención de documentos y tratados favorables, pero la idea de la gran mayoría no es quedarse para siempre, ya que su gran objetivo es Estados Unidos.

La principal ruta de ingreso a nuestro país se realiza saliendo por el aeropuerto de la Habana hacia Georgetown capital de Guyana, de ahí van a Lethem al sur de Guayana, luego cruzan el Takutu, río que divide Guyana Inglesa con Brasil. Una vez en Brasil se dirigen camino a Boa Vista, de ahí a Brasilia, San Pablo, Porto Alegre, hasta Santana do Livramento donde ingresan por Rivera, ya en Uruguay el destino es Montevideo.

Toda una odisea, pero ni cerca al riesgo de vida que corren durante el periplo, más precisamente al  intentar cruzar por la selva del Darién o (Tapón del Darién) cuando emprenden el viaje desde Uruguay en busca de su tan anhelado sueño.

Compartimos fragmento de la nota publicada en diario “El País”

“La terminal de ómnibus de Tres Cruces es, desde hace varios meses, el punto de partida de una odisea que, si se sobrevive, acaba con unos US$ 8.000 menos de ahorros y sentado ante una autoridad migratoria estadounidense rogándole el asilo político para no ser deportado. Los cubanos dejan de a miles Uruguay con un norte: Estados Unidos, aunque la aventura se cuente en vidas humanas.

FIN DE UN TRAMPOLÍN. La estadía del Luis S. en Uruguay demoró menos de lo que esperaba. Era 2019, llevaba menos de seis meses en su nuevo hogar, y pese a sus estudios en administración solo conseguía trabajo en un taxi. Sus familiares en Miami lo tentaban para que se fuera a Estados Unidos. Por eso cuando se enteró que la embajada de Nicaragua estaba dando visas de ingreso a los cubanos, inició los trámites, se subió a un avión hasta Managua y desde ahí escaló hasta al norte en vehículos hasta que los últimos coyotes le hicieron cruzar el río Bravo, tras el pago de casi US$ 2.000.

El “trampolín” de Nicaragua le evitó haber tenido que cruzar la temida selva del Darién, conocida como la zona más peligrosa de América Latina. Porque detrás de ese tupido bloque de vegetación que comparten Colombia y Panamá, se esconden todo tipo de insectos venenosos y poderosas redes de crimen organizado.

“Violaron a unos amigos míos en la selva, los han medicado, no sé dónde están”, cuenta con voz asustada un cubano que salió de Uruguay y hace un mes envió este audio a Yoendris.

La “suerte” que tuvo Luis S. de saltearse ese tramo de la odisea yendo directo a Nicaragua ya no la tienen los nuevos emigrantes. La embajada de Nicaragua abandonó Uruguay y la sede más cercana es en Chile. “La quita de esa sede diplomática solo hizo que aumentara el riesgo de caer en las redes de explotación”, se queja Yoendris, quien reconoce que ?por esa vía o por la actual? “el 95% se arrepiente del viaje”.

En el 2019 más de 34000 mil migrantes de 50 nacionalidades diferentes cruzaron el Darién.

Citamos el caso de Cubanos que emprenden el viaje desde Montevideo a EEUU (inclusive caminando gran parte del trayecto) porque en el tiempo que estuvieron previo a la partida cosecharon muchas amistades a las cuales iban manteniendo informadas de su recorrido, pero esta situación la padecen miles de migrantes de todos los continentes.- La diversidad étnica que se nuclea previo al cruce del Darién es casi tan diversa como la propia biodiversidad de la misma selva.

 

 

 

Citamos el caso de Yosmel Barrios, cubano que ingreso a Uruguay por la ruta mencionada, luego de trabajar en Uruguay y tener complicaciones laborales partió a Estados Unidos donde iba transmitiendo por Facebook toda la travesía, Barrios lamentablemente falleció en México antes de poder concretar su sueño.

Luego conocer algunas cosas por las que pasan o podemos llegar a pasar quienes algún día pueda que tengamos que emigrar tengamos un poco mas de empatía con el inmigrante y valorar acciones favorables de gobiernos que tienden manos y no cierran puertas.

 

 

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