Penillanura Levemente Ondulada, País En Vías de Desarrollo

Muchos uruguayos que hoy tienen 40, 50 o 60 años crecieron estudiando con manuales de editoriales como Monteverde, Barreiro y Ramos y tantos textos escolares de las décadas del 60 y 70.

Ahí quedaron grabadas frases que marcaron generaciones:
“Uruguay, una penillanura suavemente ondulada”.
“Uruguay, un país en vías de desarrollo”.

Y en aquellos años, más allá de las dificultades, todavía existía la sensación de que el desarrollo era un camino posible. Que faltaba, sí, pero que el país avanzaba hacia algo mejor.

Sin embargo, décadas después, muchos miran alrededor y sienten un choque enorme entre aquel relato educativo y la realidad cotidiana.

Seguimos viendo calles de pedregullo y llenas de pozos tapados con más pedregullo.
Problemas escalando año a año en el suministro de agua potable.
Zonas enteras sin saneamiento.
Dificultades en la recolección de residuos.
Centros de Salud Pública que no están a la altura de las necesidades actuales.
Una Educación Pública que año tras año parece más deteriorada.
Inseguridad cada día más próxima a la barbarie

Y entonces aparece inevitablemente la pregunta:

¿Seguimos realmente “en vías de desarrollo”?
¿O simplemente nos acostumbramos a repetir la frase mientras el tiempo pasaba?

Porque una vía de desarrollo debería acercarte al destino.
Pero a veces da la sensación de que nos subimos a esa vía con la locomotora apuntando en sentido inverso.

 

Entradas relacionadas

Deja tu comentario